El estuche

Estándar

El estuche de José Miguel de la Rosa Sánchez.

Audio lectura

http://www.ivoox.com/estuche_md_839326_1.mp3″ Ir a descargar

El estuche

Grabado por: Natalia, Bernabé, Julia, Bruno, Maribel y Mª Pérez (2º ciclo).

Tutoras: Fanny y Rocío

CEIP SAN WALABONSO

Texto completo

Había una vez en una escuela de un humilde barrio en un pueblo muy lejano, una niña que tenía en su cartera un pequeño estuche en el que guardaba con mucho cuidado su único lápiz, su único sacapuntas y su única goma de borrar.

Cada día, en la clase, procuraba guardar su escaso material en el estuche y éste a su vez en su pequeña cartera, para evitar que se le perdiera, ya que era lo único que sus padres le habían podido comprar para la escuela y sabía que debía mirar por él, para que le durara el mayor tiempo posible.

Un mal día la niña cuando fue a coger su lápiz para hacer las tareas que le había puesto su maestra, se dio cuenta que el estuche no estaba en su cartera. Por más que lo buscó en todos los bolsillos de su ropa, bajo la mesa, en la caja de los objetos perdidos de clase,… no lo encontraba.

– ¡Dios mío! Ahora como voy a poder hacer las tareas. Buscaba y buscaba por todas partes, pero el estuche no aparecía. Entonces se lo dijo a su maestra, que a su vez le pidió a todos los niños y niñas de la clase que si lo encontraban o lo habían escondido para darle una pequeña broma, que se lo devolvieran.

Aquella noche la niña no podía dormir y pensaba: – Seguro que me lo ha quitado el “listillo” de la clase que es un envidioso.

Luego pensó: – Seguro que me lo ha quitado mi compañera que es una chismosa.

Más tarde pensó: – ¡No, seguro que es el “bruto” de la clase, que es un chico con muy mala pinta!”… y así siguió pensando y pensando hasta que se quedó dormida.

Al día siguiente, al agacharse para atar los cordones de los zapatos, vio bajo su cama el estuche que había perdido y dijo: – ¡Menos mal! Debió caerse cuando cogía la cartera para ir a clase.

Pero cuando llegó a la escuela se acercó a ella el “listillo” de la clase que le dijo: – “Toma lo encontré en el patio esta mañana, seguro que se te debió caer allí”.

Al momento se acercó su compañera que le dijo: “- Toma tu estuche, ¡despistada!, que lo tenías bajo la mesa.

Y antes de empezar la clase se acercó el “bruto” que le dijo: – “Toma, ayer al salir de clase, me encontré tu estuche detrás de la puerta. Seguro que se te cayó sin darte cuenta”.

La niña al darse cuenta que sus compañeros habían simulado haber encontrado su estuche para poderle ayudar, se sintió feliz por tener esos buenos compañeros y muy, pero que muy, muy mal por haber pensado mal de ellos.

Anuncios

Un comentario »

Puedes comentar aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s